Se calcula que aproximadamente un 40% de los perros y un 59% de los gatos que tenemos en nuestras casas sufre sobrepeso.
Es una de las patologías más frecuentes que encontramos en la clínica diaria y más difícil de tratar. Un animal sano y en peso debe tener las siguientes características:
– El abdomen debe estar hundido con respecto al tórax si miramos desde arriba.
– El lomo debe ser magro y no debemos encontrar grasa
– Debemos poder contar y tocar las costillas al pasar la mano por la pared costal (tórax), pero no verlas.

Siguiendo esta pauta tendremos una mascota saludable y mucho más activa.

El problema principal es detectar está enfermedad. La mayoría de los propietarios piensa que no pasa nada si su mascota está algo gordita. Incluso algunos de ellos piensan que es un síntoma de buena salud.
Pero el caso es que la obesidad influye a la larga sobre la salud del animal.

Muchos perros con obesidad , tienen una perdida de movilidad alarmante y presentan intolerancia al ejercicio habitual. Presentan problemas hepáticos derivados del sobrepeso, sobre todos los perros de raza pequeña.
Los perros de razas medianas y grandes demuestran degeneraciones de las articulaciones en las que influye negativamente un exceso de peso, con el agravamiento de producirse una artrosis de las mismas y el consiguiente dolor al movimiento que condicionará mucho sus últimos años de vida.
En el caso de los gatos, el problema se ve agravado porque.habitualmente las dietas preparadas para ellos son ricas en grasas y proteínas. Es un animal que tiene más necesidades de calorías, pero mientras mantenga una actividad diaria adecuada.
¿ Qué podemos hacer? Hay unas pautas que nos ayudan a mantener un adecuado peso corporal:
1) Sólo una persona debe encargarse de dar de comer al animal en casa. Así sabremos que no come por dos o por tres. Debemos darle en 24 horas la dosis recomendada por el fabricante (podemos dividir la dosis en las tomas que queramos) y para el peso ideal. Ejemplo. Un gato macho adulto pesa entre 4,5 kgs y 5kgs de media. Si nuestro gato ya pesa 6,5 kgs hay que darle la dosis de 4,5 -5 kgs.
2) Hay que procurar que el ejercicio diario en la calle no baje de 1,5 a 2 horas para un perro medio y de 0,5 a 1 h en el gato casero. Esto es todos los días. No nos hagamos vagos porque nuestra mascota no se mueve del sillón. Algunas razas necesitan más actividad. Seamos realistas: no nos hagamos con un border collie, con un galgo o similar si no podemos darle más de 2 horas de ejercicio diario
3) Por supuesto, no daremos extras ni premios si no está bien de peso.
4) El veterinario puede recomendar una dieta específica para perder peso que ayudará, pero no nos engañemos: Si no seguimos a rajatabla los primeros 3 pasos no servirá de nada.