Esta costumbre se llama coprofoagia y es un comportamiento más afín en cachorros. Comen cacas suyas, de otros perros , gatos o incluso humanas.
En el cachorro se explica porque los primeros meses acostumbra a probar y explorar todo, con lo que puede comerlas para probar el sabor. También a veces influyen desequilibrios en la alimentación, pero influye mucho la falta de contacto social y de estímulo social ( están mucho tiempo encerrados en casa) e incluso para llamarnos la atención.
Lo primero es que tu veterinario revise que no tiene ningún problema de salud.
Después debes intentar la socialización y contacto con otros congéneres desde edades tempranas y fomentar el juego y el paseo.
Hay que retirar las heces que el cachorro ha hecho lo antes posible y hay que impedir el acceso al arenero del gato para que no las tenga a mano.
También puedes hacerle menos sabrosas las heces al perro (piña , calabaza o calabacín en su dieta le dan mal sabor a sus heces)
Añade pimienta a las ajenas.
Y sobre todo no le castigues cuando se defeque en casa.
Todo esto te ayudará , pero debes ser constante en el entrenamiento. Si aún así, necesitas ayuda, no dejes de consultar con nosotros, tu Veterinario en Coslada.